"Sacó algo que me pareció un arma y mi ahijado comenzó a gritar, me levanté, cerré la puerta y el empezó a empujar desde el otro lado así que salí fuera a buscar ayuda", asegura Jaume.

El ahijado del párroco era un joven brasileño de 22 años. Tras discutir con él, le asestó al menos dos puñaladas en el pecho. El abogado de Eulogio, basándose en su declaración dice que su defendido mantenía relaciones sexuales con el cura.

"Según manifiesta él, mantenía relaciones sexuales a cambio de dinero y en los últimos cuatro años consumía Shabu, un narcótico que contiene metanfetamina, porque le daba asco mantener estas relaciones", afirma Horacio Airaudo, el abogado de Eulogio.

Sin embargo, el párroco niega esas relaciones. "No sé porque ha montado esta historia, menos mal que he sobrevivido para poder limpiar el nombre de mi ahijado".

Según cuenta, le interpusieron una orden de alejamiento porque el presunto homicida abusaba de su buena fé pidiéndole dinero. "Es agresivo", asegura Jaume. Una historia de sombras y pocas luces que ha conmocionado a la localidad Blanes.