El voto por correo es igual de válido que cualquier otro, a pesar de que su uso está menos extendido que acudir presencialmente a las urnas. Numerosos bulos han puesto en duda la utilidad de esta votación, pero la realidad queda lejos de eso. Te explicamos cómo funciona paso a paso.

Una vez emitas el voto, Correos lo conservará hasta el día de las elecciones. A las 9:00 horas del 4 de mayo, Correos lo trasladará hasta las mesas electorales, donde estarán hasta final de jornada.

Posteriormente se recontará junto al resto de los votos de las urnas y, una vez han sido recontados, se destruirán. Por ese motivo, si se vota por correo no se podrá volver a votar presencialmente, como afirmó en un primer momento Santiago Abascal.

El líder de Vox ha tenido que rectificar a través de Twitter tras animar a los votantes por correo a acudir a las urnas el próximo 4 de mayo y de esta forma "anular" su voto inicial. Abascal afirmaba que así simplemente se contabilizaría el voto presencial y se anularía el voto por correo, pero como él mismo ha tenido que explicar, lo cierto es que no es así.

Abascal ha sembrado dudas sobre la transparencia de Correos y le ha pedido una explicación a la entidad por presuntas irregularidades de las que no aporta ninguna prueba. Un argumento que recuerda al que utilizó Donald Trump en las últimas elecciones, donde afirmó que el voto por correo era "objeto de fraude masivo" y que ha criticado con dureza Mamen Mendizábal: "Sembrar las dudas sobre el sistema es malo incluso para Vox", ha recordado la presentadora, que ha asegurado que es una actividad "muy peligrosa".

El bulo sobre la manipulación electoral de Correos nació en las redes sociales a partir de unos tickets presuntamente recibidos por personas que no han votado y en cuyo contenido, no obstante, aparecen votos emitidos.

La realidad es que son tickets de caja "sin ninguna validez legal" ni efecto de voto por correo. Ahora bien, los tickets sí son reales. Entonces, ¿por qué aparece ahí ese concepto? Según Correos, no se imprimió el ticket de caja del votante, así que esa operación se sumó a la operación del siguiente cliente (que había realizado una operación diferente a la de votar), al que sí que se le imprimió.

Además, Correos ha recordado que cada uno de los votantes tienen un resguardo con la acreditación de su voto, al igual que tienen que tener un certificado que garantice la identidad del votante y todo el proceso.