Hay quien pronostica que este mes de enero se producirá una borrasca similar a Filomena, que tuvo lugar hace justo un año dejando nevadas en gran parte del país. Es el caso de Jorge Rey, un niño de 15 años que siguiendo el ancestral método de 'Las Cabañuelas' augura un episodio similar a finales de enero.

Sin embargo, la evidencia científica demuestra que es muy poco probable que esto ocurra. La meteoróloga Isabel Zubiaurre ha explicado qué condiciones se dieron hace un año y qué condiciones tenemos ahora para saber que no habrá una nueva Filomena.

Para empezar, cuando se produjo esta gran borrasca extraordinaria estábamos en el momento más frío de todo el año, que es cuando menos horas de luz tenemos (finales de diciembre y principios de enero). A esto se sumó que tuvimos una ola de frío durante los 15 días previos, con nevadas en el norte y con aire frío en el resto de la Península.

Ahora, en cambio, los días empiezan a ser más largos y además es posible que en los próximos 15 días no tengamos la entrada de ninguna masa de aire frío ni lluvias, por lo que las condiciones no se cumplen.

Además, para que nieve mucho en Castilla-La Mancha, la Comunidad de Madrid y Aragón, las borrascas tendrían que entrar por el sur. Algo que no ocurre porque en invierno suelen entrar por el norte y no está previsto que esto cambie en los próximos 15 días. Para que se produjesen nevadas de récord, también tendría que entrar una masa de aire frío por el norte, que tampoco se prevé en los próximos 15 días.

El último ingrediente que ocurrió el año pasado sería el impacto del vórtice polar, algo que tampoco se cumple en esta ocasión. Así, a día de hoy la ciencia dice que es altamente improbable que tengamos una borrasca del nivel de Filomena.