En mitad de la tragedia causada por la erupción del volcán Cumbre Vieja en La Palma, aflora la maldad de algunos que aprovechan la situación para entrar en las casas que han tenido que ser desalojadas por la cercanía de la lava para robarlas. La Policía ha informado de que algunas de las viviendas que han tenido que ser abandonadas de forma prematura por sus propietarios están siendo asaltadas.

Para garantizar la seguridad de los vecinos, la Policía trabaja con drones, que se elevan y sobrevuelan las zonas afectadas por la lava. Con estos aparatos, los agentes pueden observar a vista de pájaro los movimientos a tiempo real en cada zona y detectar vehículos y personas que no están autorizadas a entrar en las partes que han sido desalojadas.

Desde el aire hacen la labor de detección, y los agentes a pie de la Unidad de Intervención Policial proceden después a localizar a esas personas que traten de entrar en casas que no son suyas para robar. Así, los agentes tratan de que los vecinos que han tenido que abandonar sus casas a la carrera se sientan seguros.