Ya son 3,4 millones los ucranianos que se han visto obligados a huir de su país por la invasión orquestada por Vladímir Putin.

Además de los peligros que supone una guerra, las mujeres y los niños tienen que afrontar un problema adicional: la trata de seres humanos. Y es que, las mafias están aprovechando una de las mayores crisis de refugiados de la historia para hacer negocio con el tráfico de personas.

Según explica Noelia de Pablo, responsable del programa Mujer, Trata y Prostitución de Cáritas, estas mafias "tienen como principal objetivo a mujeres que viajan solas con niños" para captarlos para las redes de "explotación sexual, prostitución o para coaccionarles para delinquir".

Respecto a su modus operandi, explica que puede ser "el ofrecimiento de un alojamiento y transporte al margen de los controles oficiales", así como "otro tipo de apoyos" para que las víctimas accedan a acompañarles.

En los centros de acogida temporal de refugiados situados en las fronteras con Ucrania se ha incrementado la seguridad para intentar impedir que mujeres y niños caigan en manos de estas mafias. Por ejemplo, en Polonia solo se puede acceder a estas instalaciones si dispone de un QR facilitado por la organización.

Por su parte, la policía alemana ha emitido un comunicado internacional, dirigido a todas las policías europeas, para advertir de que estas redes están "trabajando al 100%" para conseguir víctimas". Así nos lo explica en el vídeo que acompaña a estas líneas Carlos Quílez, experto en Seguridad de laSexta.