El pasado domingo, Iván, un hombre de 29 años, murió tras recibir varios golpes y dos puñaladas, supuestamente tras negarse a pagar entre 1.300 y 1.500 euros para vivir como okupa en un edificio de Anchuelo, al este de Madrid.

La víctima, a la que conocían como 'El Extremeño', se fue a vivir hace 15 días un edificio la zona como okupa, al igual que gran parte de las personas que residen en el bloque. Sus nuevos vecinos en esta comunidad con parking y piscina apenas le conocían. Desde hace un año, allí nada funciona y todo está destrozado: culpan a una familia conocida como 'Los Indios', que se ha hecho con la mitad del edificio y cobra a todo aquel que quiere entrar a vivir allí como okupa.

En una parte del edificio, viven los que pagan alquiler, y en la otra, los okupas. Iván se había introducido en la zona en la que todo el mundo paga, pero el pasado domingo fue a ver a un amigo enfrente, en la otra parte del edificio.

Fue entonces cuando recibió la visita de unas personas que le pedían entre 1.300 y 1.500 euros para poder vivir allí, la 'cuota' que hay que pagar para poder entrar a vivir como okupa en una vivienda de este edificio.

Iván se negó a pagar, lo que desencadenó una pelea en la que recibió varios golpes y dos puñaladas, una de ellas en el corazón, que le causó la muerte.

Según narra un testigo, una mujer salió llorando y gritando que "le habían matado a su hijo". Posteriormente, "subió otra mujer también preguntando por su hijo". "Lo que pude entender es que era la madre del autor, pero no sabía nada. Al muchacho lo estaban buscando, o sea que se dio a la fuga", explica este vecino.

El presunto asesino todavía no ha sido detenido. Su familia tiene varios pisos okupados en esta zona, pero todos se han marchado. "Esto se veía venir", lamenta una vecina. El resto de vecinos se niega a hablar sobre esta supuesta 'mafia de la okupación' y los 1.500 euros que cobran por vivir ahí.

La víctima, que trabajaba camarero en un bar de la cercana Alcalá de Henares, tenía antecedentes por delitos contra el patrimonio. Su cuerpo será trasladado a Cáceres, donde reside su familia.