Iñaki López y Cristina Pardo han hablado en Más Vale Tarde con Kyrylo, un hombre ucraniano que se encontraba en España cuando estalló la guerra en su país, razón por la que decidió viajar a Kiev para hacer frente a las tropas rusas. Desde allí nos ha contado cómo está viviendo la situación: "Las mentiras del Gobierno ruso, de sus medios de comunicación, llegan a una escala cósmica. Es una máquina de propaganda que funciona desde 2014, y nos hemos encontrado con un montón de casos".

Así se ha expresado Kyrylo en referencia a las recientes palabras del ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, que ha afirmado que Rusia no está "atacando a Ucrania". Sobre estas declaraciones, ha denunciado que "es lo que ellos hacen muchas veces" y que los ucranianos llevan denunciando "desde 2014". Y ha añadido: "Las animaladas van a seguir, pero nosotros estamos evacuando gente y estamos preparados. Sabemos dónde nos hemos metido y ellos no saben dónde se han metido".

"Ellos no tienen estrategia, lo que hacen es mandar a niñatos y vehículos blindados. Kiev aguantará", ha aseverado Kyrylo, explicando que los soldados que ha enviado Putin a Ucrania son "muy jóvenes": "Son del año 2000, 2001, 2002... hemos capturado a gente muy joven. Nos cuentan la típica historia de que no sabían dónde iban, ni qué estaban haciendo ni que iban a Ucrania". Sus argumentos, según Kyrylo, es que habían viajado a la frontera para realizar entrenamientos militares.

"Dicen que lamentablemente aparecieron aquí y que les perdonemos. Están llamando a sus mamás para que vengan a Ucrania a recoger a estos tíos", ha asegurado Kyrylo, que ha lamentado nuevo que lo que ha tildado como "propaganda rusa" se haya expandido tanto por el país: "(Los rusos) están con los ojos vendados por la televisión. No saben y no quieren oír. Están diciendo que el Gobierno ruso y el Ejército nos está liberando, desnazificando. Les mandamos vídeos, fotos, pero niegan que estén bombardeando objetos civiles, dicen que solo dan respuesta a los militares".

Para Kyrylo, este país "se está encerrado en su propia mentira, y mucha gente allí no tiene conexión con la realidad", y ha detallado un poco más lo que se está viviendo a nivel personal, dado que hay familias con miembros en Rusia y en Ucrania: "Tenemos familias rotas, hermanas y hermanos peleados, muchos casos de padres e hijos, cada uno en el lado opuesto. Algunos sí se creen lo que decimos, pero existe un distanciamiento muy grande y es difícil llegar a ellos".