Un grupo de individuos ha sembrado el caos este jueves en Pamplona, donde se han vivido momentos de auténtica tensión en plena fiesta de San Fermín. Los autores de los hechos han escupido, abuchedo y agredido con puñetazos y objetos al alcalde de Pamplona y a su comitiva municipal -uno de los agentes ha sufrido una fractura en la nariz como consecuencia de este ataque- durante la tradicional procesión que acompaña a los Sanfermines.

Una situación que ha denunciado poco después el máximo dirigente de la ciudad, Enrique Maya. El alcalde ha asegurado que "ha sido muy duro" y que "todo estaba perfectamente orquestado". "Se notaba ya tensión desde la Calle Mayor, y tres policías municipales han resultado heridos y una concejala se ha caído al suelo y han tenido que recogerla", ha denunciado Maya, quien considera que la actuación policial "ha sido estupenda, impecable" porque les han "defendido a capa y espada muy bien" pese a que han resultado "lesionados".

Para el alcalde, se trata de una agresión con tintes políticos, al expresarse en estos términos: "Yo sé que Bildu estaba muy tranquilo en ese recorrido y nosotros estamos sufriendo mucho". Horas después de las terribles imágenes presenciadas en la capital pamplonesa, parte de las formaciones que forman parte del Ayuntamiento de Pamplona han condenado lo ocurrido, si bien Bildu, en un comunicado por separado, únicamente ha lamentado los incidentes.