No, las pastillas de yodo que se venden en las farmacias no son las que se utilizarían en caso de que un accidente nuclear disparase los niveles de radiactividad. Así lo trasladan los farmacéuticos ante la psicosis que se ha generado por temor a una catástrofe nuclear durante la invasión rusa en Ucrania.

En primer lugar, advierten de que las pastillas que venden en las farmacias presentan cantidades de yodo muy pequeñas y no serían útiles en una situación de emergencia nuclear. "Tienen una dosis mínima, entre 0,1 y 0,3 miligramos. En casos de emergencia nuclear, tendríamos que aplicar dosis cercanas a los 130 miligramos", explica en Más Vale Tarde Iván Espada, del Consejo Nacional Farmacéutico.

En este sentido, José Álvarez, farmacéutico, recuerda que la "ingesta" elevada de estas pastillas podría provocar "intoxicaciones porque la gente no lo necesita".

En caso de que hubiera una catástrofe nuclear, sería el Gobierno el que tendría que distribuir las pastillas de yoduro potásico entre los ciudadanos para protegerles de la radiación. Y es que, como recuerda Iván Espada, las que venden en las farmacias no son las que se indican en estos casos.

Así las cosas, los expertos quieren mandar "un mensaje de tranquilidad" porque, pese a que "la situación es complicada, hay que mantener la calma y seguir las recomendaciones que transmiten desde el Gobierno". "A día de hoy, su uso no está justificado", asegura Iván Espada en declaraciones a Más Vale Tarde.