Tomás Gimeno acudió a casa de sus padres a las 21:05 del 27 de abril, con los cadáveres de sus hijas ya en el maletero de su vehículo. Allí, a escondidas, dejó a su perro, Oto, dos tarjetas de crédito con las claves y unas llaves de un Alfa Romeo de su propiedad.

Así lo ha explicado Manuel Marlasca, jefe de Investigación de laSexta desde el Puerto de Santa Cruz de Tenerife, donde ha detallado los últimos movimientos de Tomás Gimeno según el auto judicial.

El escrito señala que Gimeno había pasado parte de la tarde junto a las niñas allí, y se había marchado a las 19:26 horas. Sería en ese tramo temporal en el que habría asesinado a las menores. Tan solo cinco minutos después de acudir a casa de sus padres, a las 21:10, Beatriz llama a Tomás y éste le asegura que iban a comer algo y que luego dejaría a las niñas.

En realidad, Gimeno estaba cargando las bolsas en las que presuntamente se encontrarían las menores. A las 21:40 horas zarpa y poco después recibe una nueva llamada de Beatriz. En esta ocasión, le indica que está fuera de las islas y poco después, en una nueva conversación, Tomás asegura a su expareja no iba a ver más a las niñas, que iban a empezar una nueva vida.

Otro de los datos que detalla el escrito es que el presunto asesino de Anna y Olivia acudió a recoger a las 17:00 horas a su hija mayor a la escuela de alemán donde se encontraba en ese momento. Fue allí cuando vio a su actual pareja, directora del centro, y le entregó un estuche lapicero envuelto en cinta de embalar. Le pidió que no lo abriera hasta las 23:00, y que le llamara cuando lo hiciera.

Sin embargo, su pareja decidió abrir el estuche a las 17:20 horas y en su interior encontró 6.200 euros y una carta despidiéndose de ella. Un hecho sobre el que no consta denuncia alguna en la Guardia Civil. Precisamente a ella fue a quien dedicó la última llamada. Lo hizo para despedirse, sin embargo, ella trató de frenarle diciéndole incluso que las menores debían crecer junto a su madre.

El auto demuestra que la teoría de la Guardia Civil siempre fue que Tomás Gimeno había asesinado a las menores y posteriormente se había suicidado. Buscaban así los tres cuerpos en el mar. "Se comprobaron todos los barcos que en esas horas claves llegaron a la isla, también cualquier tipo de movimiento de dinero y todas las amistades de Tomás Gimeno, y no hay nada que haga pensar en su fuga", ha explicado Marlasca, que ha asegurado que la Guardia Civil trabaja con la hipótesis de que se suicidó lanzándose al mar.