El buque oceanográfico Ángeles Alvariño continúa rastreando el fondo marino cerca de Tenerife para intentar encontrar a Anna y Tomás Gimeno, cuando se cumple una semana del hallazgo del cuerpo sin vida de Olivia, la mayor de las hermanas secuestradas y presuntamente asesinadas por su padre el pasado 27 de abril.

No obstante, la abogada y criminóloga Beatriz de Vicente apunta en Expediente Marlasca que, a las profundidades a las que se están realizando los trabajos de búsqueda, hay varios elementos que favorecerían la conservación de un cuerpo.

En este sentido, cita las bajas temperaturas -entre uno y dos grados, apunta Manuel Marlasca- y la falta de oxígeno, "que hace que no haya depredadores", a lo que se suma la presión. "Esos tres elementos conjugados hacen que se conserven especialmente", explica.

Por este motivo, señala Manuel Marlasca, los investigadores "tienen más esperanzas de encontrar el cuerpo de Tomás Gimeno que el de Anna", ya que "Anna no creen que descendiera a esa profundidad".