Desde el inicio de la erupción del volcán de La Palma pocas son las noticias positivas que los expertos han dado sobre su evolución. Hasta este miércoles, cuando los científicos del Plan de Emergencias Volcánicas de Canarias (Pevolca) anunciaban que había "signos positivos" que, de consolidarse y confirmarse la tendencia, podrían anticipar que el fin de la erupción estaba más cerca.

Pese a lo importante de este anuncio, los expertos quieren pedir calma, Los últimos datos sobre la erupción son positivos pero no definitivos. En Más Vale Tarde, el director técnico del Prevolca, Rubén Fernández, ha explicado que los indicadores son buenos, "peor no nos dan una información de que esto a corto plazo pueda finalizar".

"Todos queremos que se acabe y cualquier dato bueno es esperanzador, pero por ahora solo tenemos tendencia de datos, que son a la baja y son buenas peor no nos dan una información de que esto a corto plazo pueda finalizar", ha detallado. En este contexto, ha añadido que los datos que dan información sobre cómo puede ir la evolución de la erupción es la tendencia de una serie de días, aproximadamente una semana.

De hecho, en la última jornada, los indicadores han vuelto a cambiar y ha subido tanto el tremor, la vibración del terreno que provoca la subida de magma, como el dióxido de azufre. Tampoco cesa la sismicidad, siendo este miércoles el día más energético sísmicamente desde el inicio de la erupción.

Por otro lado, las coladas siguen ralentizadas. En los dos últimos días, indica Fernández, "no hemos tenido casi aumento de superficie, el material se aporta sobre las coladas ya preexistentes y eso es bueno", ha explicado.

Lo que sí es seguro una buena noticia es que una de las bocas del volcán se ha pagado: hoy son tres las que tiene activas, después de que la secundaria, la que expulsaba lava hacia las coladas del sur, haya dejado de emitir.