Juan Alberto Barba, capitán del Ejército del Aire, es uno de los militares que ha participado en las labores de evacuación de afganos desde el aeropuerto de Kabul tras la toma de los talibanes. En Más Vale Tarde ha explicado cómo en cuestión de días las previsiones cambiaron y de transportar a 400 personas se acabó trayendo a España a casi 2.000 personas en una misión que ha durado más de diez días.

"Tenemos una sensación agridulce porque se ha quedado gente atrás, pero alegría porque hemos superado con creces las expectativas", explica, y añade que son 1.900, las personas a las que "hemos ayudado a empezar de cero con una calidad y esperanza de vida mayor".

Sobre los momentos más duros que ha vivido durante esta misión en Afganistán, Barba habla de las familias enteras a las que veían subiéndose al avión "con su vida dentro de una bolsa, destino a un país desconocido".

También, reconoce que le ha "impactado" la cantidad de niños que se han subido a los aviones españoles: "Más de la mitad de la gente que estábamos repatriando eran niños que no sabían a qué se enfrentaban y viniendo de un país que está completamente desestructurado".

Por otro lado, preguntado por si han pasado miedo durante las operaciones, el militar responde: "Tenemos el entrenamiento suficiente para saber cuáles eran nuestras limitaciones y siempre hemos operado en un ambiente de seguridad". "La mayor incertidumbre era que el aeropuerto se pudiera comprometer en cualquier momento", concluye.