La historia de la pequeña Vera no es una excepción. Ella es una de los miles de niños que se han visto obligados a huir de Ucrania tras el estallido de la guerra. Pero su historia ha dado la vuelta al mundo por la fotografía que su madre ha compartido en sus redes sociales explicando cómo fue está evacuación, llena de incertidumbre y miedos.

La madre, Aleksandra, decidió escribirle a boli en la espalda algunos datos que creyó que podrían ser de ayuda si la pequeña se extraviaba durante la evacuación o si asesinaban a los padres. El nombre de la niña, su fecha de nacimiento o el número de teléfono de los dos padres son los datos que quedaron marcados en su espalda. Reconoce que mientras lo escribía "las manos le temblaban mucho".

Ella misma ha explicado en su perfil de Instagram que escribió el mensaje y le hizo una foto -que ahora ella comparte- en el primer día de la guerra, tras despertarse con los "ensordecedores y potentes sonidos de las explosiones" que se escuchaban cerca de su vivienda. Escribió en su espalda por si les pasaba algo, por si "alguien la recogía como superviviente".

En esta misma publicación aprovecha para agradecer a todas las personas que les han ayudado en la evacuación, especialmente en Polonia, país fronterizo del que dice que "sin su ayuda no habríamos sobrevivido". Ahora, cuenta, se encuentran a salvo en el sur de Francia, donde voluntarios les acogieron, les proporcionaron alojamiento y las cuidan por completo.

Su historia recuerda a la del niño que escapó solo de Ucrania solo, con un teléfono escrito en su mano. Su madre lo dejó en un tren para salvar su vida de las bombas, mientras ella se quedaba al cuidado de su anciana madre. Finalmente, la familia pudo reunirse en Eslovaquia.