La historia de Alba, una joven que fue rechazada como azafata en Ifema por usar una talla 46, ha enfadado a Cristina Pardo quien, tras charlar con ella, ha querido lanzar un alegato en favor de la diversidad en los cuerpos. Poniéndose de ejemplo, la presentadora de Liarla Pardo ha criticado "el prototipo que se nos quiere meter como si fuera la perfección personificada, pues no. Cada uno es como es".

Así, ha lamentado que "muchas cosas de las que se ven en internet" en relación a las siluetas consideradas "perfectas", no son realistas. "Es horrible que haya ese prejuicio de las tallas que son aptas y las que no lo son", ha añadido Pardo, dejando claro que "cada tiene su talla y cuanto antes lo asumamos, mejor".

Por su parte, Ramoncín cree que el problema con las tallas es un "conflicto social" porque no hay visibilidad para las gentes de otro peso, algo que reconoce que ocurre especialmente con las mujeres.