Ximo Puig, presidente de la Comunidad Valenciana, habla en Liarla Pardo tras la reunión de los presidentes autonómicos con Pedro Sánchez por videoconferencia, un encuentro en el que ha habido disparidad de opiniones ante el endurecimiento del confinamiento anunciado por el presidente del Gobierno este sábado.

Ante las criticas de Urkullu o Feijóo, que ha hablado de "improvisación" por parte del Ejecutivo, Puig defiende que lo que se ha hecho es "una adaptación a los momentos y a los tiempos".

"En la conferencia de presidentes autonómicos de la semana pasada, hubo presidentes que pedían el confinamiento total, otros nos manifestamos a favor de acelerar las medidas de confinamiento y otros que pensaban que así estaba bien; eso es lo razonable. Lo que es muy positivo es que se expresan las opiniones desde las responsabilidades territoriales de cada presidentes. Estamos en un espacio de normalidad, un avance sustancial en la forma de gobernanza en España", opina Ximo Puig.

El presidente de la Comunidad Valenciana reconoce estar ante "la peor de las pesadillas que nos podamos imaginar", un problema que ha "sobrepasado a todos". Sobre las decisiones adoptadas para contener al coronavirus, Puig asegura que siempre se han tomado "conectando con lo que los expertos entendían que podía pasar".

Puig señala que la "necesidad acuciante" de las Comunidades Autónomas son los respiradores y los equipos de protección para los profesionales sanitarios. "En los suministros, hay un problema de oferta y demanda. Todos estamos intentando comprar en el mercado chino. Nuestra experiencia ha sido positiva, ya hemos recibido envíos y los seguiremos recibiendo si no hay ninguna fractura", revela.

Sobre la situación de las residencias en Valencia, confiesa que hay dos que están "muy afectadas", aunque en el resto hay "un control efectivo": "Hay algunas que probablemente no lo han hecho bien y hay que abordar esa casuística. En el futuro habrá que tomar decisiones".