Cuando diciembre se aproximaba muchas de las medidas aplicadas para hacer frente a la pandemia se aflojaron para poder "salvar la Navidad" y permitir cierto tipo de reuniones y vida social en unas fechas tan señaladas. Los datos de contagios, ingresos hospitalarios y fallecidos repuntaron semanas después. Ahora, la Semana Santa se acerca en el momento en el que España se encuentra inmersa en la tercera ola. Liarla Pardo ha querido preguntar a los expertos si es prudente salvar la temporada turística flexibilizando la movilidad como ha llegado a afirmar Reyes Maroto, que dice que hay que tener todo preparado para que en esas fechas se pueda empezar a viajar.

Marcos López Hoyos, presidente de la Sociedad Española de Inmunología, mantiene que "salvar, hasta ahora, no hemos salvado ninguna temporada, porque la gente ha fallecido y la economía sigue sufriendo". En la misma línea se pronuncia César Carballo, médico ene el Ramón y Cajal, que dice que "lo que hay que salvar son vidas".

Opinión diferente es la de José Luis Yzuel, presidente de la Hostelería de España, que no tiene dudas en que hay que intentar salvar la temporada. Gonzalo Bernardos, economista, cree que el objetivo principal es el de salvar la temporada turística de verano.

La clave estará en cómo se encuentre la incidencia acumulada que mide los casos de coronavirus por cada 100.000 habitantes en los últimos días y que ahora se sitúa en cotas muy altas. López Hoyos asegura que "de aquí a menos de dos meses no habremos corregido esos datos para poder relajarnos" y el médico César Carballo cree que solo podría solucionarse con un "confinamiento duro y severo durante tres semanas".