El mundo a sus pies
Trump y el arte de que le hagan la pelota: cómo edificios, monedas y halagos internacionales alimentan su ego
Los detalles Desde edificios que llevan su nombre hasta su propia moneda y buques dorados, pasando por mensajes de aliados internacionales y diplomáticos que lo llaman "papi", todo lo que rodea a Trump parece diseñado para mantenerlo satisfecho y reforzar su ego al máximo.

Donald Trump necesita que le hagan la pelota. Mucho, mucho la pelota. Que lo traten como el niño en el bautizo y como el presidente en la invasión. Y parece que buena parte del mundo político y financiero se ha apuntado a esa dinámica.
Trump se ha convertido en el único presidente estadounidense en ejercicio con dos edificios públicos en su honor.
- El primero, el Instituto de la Paz Donald J. Trump, porque para sus seguidores es 'el hombre de la paz'.
- El segundo, el Centro Cultural Trump-Kennedy, rebautizado hace unas semanas por una junta directiva elegida por él mismo en febrero de 2025.
Hasta ahora, los edificios públicos se dedicaban exclusivamente a presidentes fallecidos. Trump, en cambio, recibe honores mientras aún ocupa la Casa Blanca.
El Departamento del Tesoro planea acuñar una moneda de un dólar con la cara de Trump, algo que normalmente está prohibido para presidentes vivos. Oficialmente, se incluirá en una serie especial por el 250.º aniversario de la Declaración de Independencia, una fórmula legal que permite saltarse la norma vigente desde 2005.
Los halagos no se limitan a edificios o monedas. La Casa Blanca ha desplegado todo un arsenal de gestos para adular a Trump:
- Tarjeta Oro Trump
- Buques dorados de la clase Trump
- La coronación simbólica como 'Rey de la Gasolina', tras la venta del primer lote de petróleo venezolano
Todo esto refuerza su figura y su ego.
Internacional: Rutte y Zelensky en el juego de la pelota
Incluso los aliados internacionales han aprendido a jugar según las reglas de Trump.
- Mark Rutte, secretario general de la OTAN, envió mensajes privados de felicitación para mantener contento a Trump con el aumento del gasto en defensa, llamándolo "papi". Trump, por supuesto, hizo públicos esos mensajes.
- Durante un encuentro con Volodímir Zelenski, Trump criticó su uniforme. Minutos después, Zelenski apareció con camisa y pantalón negro, y el presidente estadounidense lo elogió: "Creo que se ve guapísimo con esta chaqueta. Es preciosa. Espero que la gente se dé cuenta. Es muy elegante."
Ni siquiera los retratos se libran de su exigencia. Un cuadro encargado por su propio partido en Colorado fue retirado después de que Trump se quejara de que lo habían "envejecido demasiado". Según él, la culpa era de la izquierda y de la artista.
Para Trump, el peloteo no es solo un gesto: es poder. Cuanto más lo halagan, más difícil es ser defenestrado de su círculo de confianza. Cada edificio, moneda o felicitación internacional funciona como un recordatorio de su autoridad y de cómo espera que se le trate.
*Sigue a laSexta en Google. Toda la actualidad y el mejor contenido aquí.