¿Usó el CNI la tecnología 'Pegasus' con la que presuntamente se expió a miembros del independentismo español? ¿Lo pidieron? ¿Lo compraron? Son algunas de las preguntas que laSexta ha hecho al exdirector del CNI, Félix Sanz Roldán, quien ostentó el cargo desde 2009 hasta 2019.

El general, sorprendido, ha respondido a la reportera: "¿Pero de verdad usted se imagina al director de un centro de inteligencia hablando de estas cosas a una televisión? Nuestra obligación es la de no contestar en este ámbito, y sí en los ámbitos que hay para control del centro", ha recalcado.

Cuestionado por la información que cifra en seis millones de euros el precio que el CNI habría querido pagar por esta tecnología israelí, el exdirector insiste: "No lo puedo ni confirmar ni desconfirmar ni hablar del asunto. Por ley, el CNI no puede hablar ni de sus medios ni de sus procedimientos ni de sus relaciones con terceros".

Así, Sanz Roldán dice que las explicaciones sobre lo que hace el CNI se tienen que dar en el Congreso. Exactamente lo mismo que ha defendido la ministra de Defensa, Margarita Robles, quien ha destacado que las cuentas tienen que darse en la Comisión de gastos reservados en el Congreso, o como se la conoce normalmente, la 'Comisión de secretos oficiales'.

Pero hay un problema, y es que esa comisión está bloqueada. Lleva sin reunirse más de tres años, desde marzo de 2019. En la práctica, el Congreso de los Diputados no puede controlar al CNI, no puede preguntarle por ese supuesto espionaje masivo a los líderes independentistas al CNI ni por nada.

El bloqueo se debe a un problema de vetos cruzados. El PP, Ciudadanos y VOX no quieren que participen en la comisión ni Esquerra Republicana ni Bildu. Y desde ERC y Bildu, tampoco quieren que esté Vox. Como resultado, la comisión lleva 1.144 días sin reunirse, un total de tres años sin control de las las actividades del CNI y del uso de los fondos reservados.