Este viernes, una palabra se ha alzado entre todas para entender el terremoto político que se ha vivido en Murcia después de que tres diputados díscolos de Ciudadanos pactaran con el popular López Miras para mantenerlo en el Gobierno, provocando el fracaso de la moción de censura: 'Tamayazo'. Pero ¿qué es un 'Tamayazo'? Es lo que ocurrió en la Asamblea de Madrid hace casi 18 años, en junio de 2003.

Eduardo Tamayo y María Teresa Sáez, diputados socialistas, desaparecieron el día clave de la votación para investir a Rafael Simancas como presidente de la Comunidad de Madrid. Un mes antes, en mayo de 2003, se daba por hecho que Simancas sería el nuevo dirigente del Gobierno madrileño tras imponerse a Esperanza Aguirre en las elecciones autonómicas. La fiesta entonces tenía un claro color rojo, y el siguiente paso al triunfo de las elecciones de los socialistas era elegir un presidente de la cámara, en junio.

Pero ese día se dio, de repente, un giro de guion: los diputados socialistas pidieron "un aplazamiento de unos minutos" porque tenían "un problema con dos diputados que han tenido un pequeño percance: se trataba de Eduardo Tamayo y María Teresa Sáez. Y ese pequeño percance no se aclaró hasta muchas llamadas después, cuando ya se convirtió en toda una 'movida' madrileña. Tamayo y Sáez se convirtieron en diputados tránsfugas que, al no asistir al pleno de votación, se 'abstuvieron' en la misma.

De esta forma, impidieron investir como presidente de la Comunidad de Madrid a Rafael Simancas, lo que provocaba en Madrid "una crisis política sin precedentes". Aquello hizo mucho daño a Simancas, que denunció "una trama de corrupción política". Esta supuesta trama nunca se aclaró, pero por esos dos diputados hubo que ir a nuevas elecciones que acabaron en el balcón de Génova. En octubre de 2003, Esperanza Aguirre se alzaba como ganadora de los comicios autonómicos y comenzaba así su reinado con el PP al frente de la Comunidad de Madrid.