Dicen basta

Una gota china en Rodalies: años de retrasos, incidentes y promesas incumplidas que colman el vaso de los maquinistas

Los detalles Después de años de huelgas, paros y advertencias ignoradas, los maquinistas de Rodalies han vuelto a parar para exigir seguridad real, informes sobre deficiencias de la red y mejoras urgentes en la infraestructura ferroviaria.

Una gota china en Rodalies: años de retrasos, incidentes y promesas incumplidas que colman el vaso de los maquinistas

Este jueves, solo seis de los 140 maquinistas de Rodalies han acudido a trabajar. La razón no es económica, ni un capricho: es seguridad. Y la seguridad, aseguran, no se está cumpliendo.

Los maquinistas denuncian que llevan años sufriendo riesgos en la red, y la pérdida de tres compañeros ha sido la chispa que ha hecho estallar la indignación. Lo que piden es claro: garantías reales de seguridad, medidas técnicas y operativas para la circulación, un informe de deficiencias de la red y que se haga una auditoría de la infraestructura en la que ellos mismos puedan comprobar el estado de las vías.

Un historial de paros y protestas

No es la primera vez que los conductores se rebelan.

  • 2021: participaron en la histórica huelga del sindicato SEMAF por condiciones laborales.
  • 2024: volvieron a parar por la falta de personal y para exigir un reparto de trabajo más justo.
  • 2023 y 2024: convocaron paros contra el traspaso de competencias fruto del acuerdo entre ERC y PSOE, temiendo la pérdida de derechos laborales. Algunos de estos paros se desconvocaron en el último minuto.

Pero ahora la protesta tiene otro enfoque: la seguridad y la salud pública. No es solo dinero u horarios, es proteger vidas.

Incidentes que duelen y preocupan

Los problemas no son nuevos. Los retrasos, averías y cancelaciones se han sucedido:

  • Junio: una avería dejó a 200 pasajeros encerrados durante horas.
  • Octubre: otro convoy tuvo que terminar su trayecto con los pasajeros caminando por las vías.

Este martes, los maquinistas enviaron una carta a Renfe advirtiendo de los riesgos de que árboles caigan sobre las vías, como ocurrió en 2021 en Girona. La respuesta fue nula.

La infraestructura bajo presión… y el cambio climático no ayuda

Un estudio reciente sobre las infraestructuras catalanas alerta de la vulnerabilidad frente al cambio climático:

  • Aumento de temperaturas extremas.
  • Lluvias intensas e inundaciones.
  • Fenómenos meteorológicos extremos y riesgos costeros.

Según el análisis, un 30% de la red ferroviaria y viaria está expuesta a temperaturas superiores a 35 grados en verano, y un porcentaje similar a precipitaciones de más de 60 mm en 24 h. Las consecuencias: daños estructurales, reducción de vida útil, más costes y cortes de servicio.

El estudio proponía 16 medidas de adaptación, desde reforzar taludes y muros de contención hasta proteger infraestructuras costeras, pero pocas se han aplicado.

El Govern y la promesa de mejoras

El 25 de marzo de 2025, Salvador Illa compareció en el Parlament en un monográfico sobre Rodalies impulsado por ERC, CUP y Comuns. Reconoció que los problemas persistirían al menos dos años por las 200 actuaciones de mejora en curso, y pidió confianza en el Govern, prometiendo que en semanas o meses los usuarios empezarían a notar mejoras.

Pero la realidad ha sido otra: incidentes y retrasos continúan y la indignación crece, tanto entre los trabajadores como entre los usuarios.

La gota que colma el vaso

Los maquinistas dicen basta. Su lucha es histórica y justa: más inversión, seguridad real y condiciones de trabajo dignas. No es un capricho ni un "suflé emocional": es proteger vidas y garantizar un servicio seguro para todos.

La huelga de hoy es solo la gota china que viene acumulándose desde hace años. Y mientras los trenes sigan circulando bajo riesgo, los maquinistas seguirán alzando la voz.