Macarena Olona, diputada de Vox, ha querido convertirse en la adalid de la clase trabajadora y la vicepresidenta del Gobierno, Yolanda Díaz, le ha respondido repasando algunos de los puntos del programa del partido de extrema derecha.

Olona le ha recriminado a Díaz que con ella como ministra de Trabajo "los trabajadores han perdido hasta el derecho de protesta". "Con este Gobierno, el derecho de huelga únicamente se reconoce a los juguetes, ministra comunista", ha dicho la de Vox, haciendo referencia a una reciente campaña navideña de Consumo.

A esto ha contestado la vicepresidenta con el documento de las propuestas electorales de Vox en la mano: "Dígale a los trabajadores de este país en Cádiz lo que quiere hacer con el derecho de huelga (..) De llevarse adelante su programa, ustedes sí van a ser víctimas de movilizaciones masivas.".

¿Qué dice exactamente el programa de VOX? laSexta Clave ha analizado uno a uno los puntos que versan sobre los trabajadores y a los que ha hecho referencia la ministra de Trabajo.

El primero, el de los "contratos basura" con los que Díaz se refería a la página 56 del programa del partido que lidera Santiago Abascal. En su primer punto habla de un contrato para menores de 24 años con "un salario de inserción". Vox no da más datos pero, ¿a qué suena la expresión "salario de inserción"? A una millonada seguro que no.

También aborda la medida de unificar despidos y reducir indemnizaciones. El punto tres de la misma página dice: "Unificar las indemnizaciones por despido (...) reduciéndolas a 20 días por año trabajado hasta un máximo de 12 meses". Esa cifra que Vox quiere rebajar a 20 hoy está en 33, mientras que el máximo es de 24 meses y no de 12 como propone el partido en su último programa electoral nacional. Así quiere la extrema derecha abaratar el despido.

Por último, ¿qué quiere hacer Vox con los piquetes? En la página 59 punto C explican que quieren reformar la ley de huelga y proponen que "la actividad de los piquetes informativos se realice exclusivamente dentro de su centro de trabajo". Eso se traduce en que prohibirían las movilizaciones de los huelguistas en la calle. Los piquetes informativos no podrían manifestarse ni a la puerta de los centros de trabajo.