La variante del coronavirus británica, la sudafricana y la brasileña ya llevan tiempo propagándose de un país a otro mientras equipos de científicos de todo el mundo se afanan por conocerlas a fondo, sobre todo para comprobar que las vacunas resultan efectivas contra ellas. Después llegaron la variante nigeriana, una segunda variante británica y la de Río de Janeiro, y ahora ha llegado la californiana.

¿Qué se sabe de esta nueva variante? Principalmente, expertos de la Universidad de California señalan que supone un triple problema: es más trasmisible, puede provocar casos más graves y, además, escapa de los anticuerpos.

Para el responsable del equipo que estudia esta variante en la Universidad de California,Charles Chiu, la preocupación es máxima: "El diablo ya está aquí. Me gustaría tener mejores noticias y poder decirles que esta variante no es significativa, pero, desafortunadamente, nos regimos por lo que dice la ciencia", ha aseverado.

Los estudios demuestran que con esta variante la vacuna funciona, pero en menor medida. Ocurre porque el virus está mutando para salvar las barreras que le ponemos, los anticuerpos, las vacunas. El virus que sobrevive es más resistente a las vacunas que el virus original.

Pero sobre esta variante lo que preocupa en mayor medida es que es más trasmisible, más rápida a la hora de generar contagios. Los científicos que la han estudiado afirman que las personas tienen en las fosas nasales el doble de carga vírica, por lo que pueden infectar a más personas.

De hecho, si en noviembre esta variante representaba el 16% de los casos de COVID-19 en California, para enero ya suponía el 53% y se espera que para marzo sea del 90%, es decir, que sea totalmente predominante.

Respecto al dato de que se ha detectado que produce más casos graves, en torno al 20%, y que es 11 veces más letal que el virus original, son informaciones que hay que coger con pinzas. El estudio se ha realizado con 320 pacientes, es decir, un grupo muy reducido, y es posible que la alta letalidad que han detectado se deba sobre todo a la gran trasmisión que presenta la variante.

Aunque se trata de una variante que aun no ha sido notificada en España, sí que se ha localizado fuera de Estados Unidos, en México, Australia, Taiwán y en Dinamarca.