El capitán de la selección alemana de fútbol, Michael Neuer, llevó un brazalete arcoíris en su partido contra Portugal en la Eurocopa para mostrar su apoyo al colectivo LGTBI. Sin embargo, la UEFA decidió abrirle un expediente por ello.

¿Qué es exactamente lo que molesta tanto a la UEFA de este brazalete? En su código disciplinario, no permite que se exhiban mensajes políticos y consideró que el accesorio en cuestión tenía un contenido político detrás. Sin embargo, finalmente ha reculado: la Federación Alemana lo anunciaba el domingo en Twitter, donde indicaba que finalmente el brazalete ha sido evaluado como un símbolo para la diversidad y, por tanto, para una buena causa.

Precisamente, dentro de unos días Alemania se enfrentará en el terreno de juego contra Hungría, que recientemente ha prohibido hablar de la homosexualidad en los colegios. El partido será en Múnich y el alcalde de la ciudad ha propuesto que el estadio Allianz Arena luzca iluminado con los colores del arcoíris para mostrar su solidaridad con la comunidad LGTBI de Hungría. De momento no hay respuesta de la UEFA a la petición del alcalde socialdemócrata de la ciudad alemana, pero desde el Gobierno de Viktor Orbán la han tachado ya de "dañina y muy peligrosa".

Lo cierto es que los hinchas húngaros ya han demostrado su homofobia: en el partido contra Portugal, utilizaron la palabra "homosexual" como si fuera un insulto contra Cristiano Ronaldo. Además, lanzaron insultos racistas contra los jugadores Kylian Mbappé y Karim Benzema. La UEFA ha abierto una investigación por ello, pero aún no ha sancionado a la federación húngara.

"A ver si espabilan, porque la UEFA tan veloz para algunas cosas y tan lenta para otras", critica al respecto Rodrigo Blázquez.