El líder del Partido Popular, Pablo Casado, ha sido muy crítico con el proyecto de Presupuestos Generales del Estado al que hoy ha dado el visto bueno -con amplia mayoría- el Congreso de los Diputados. Sin embargo, no solo la cámara baja le ha dado luz verde: también la Comisión Europea.

De hecho, el dictamen de Bruselas es cristalino y desmonta algunas de las críticas que ha hecho el jefe de la oposición a las Cuentas de Pedro Sánchez. Así, si Casado rechaza el aumento del gasto público en 439.000 millones, Europa lo ve como algo positivo. Esto implica "respaldar la recuperación a través de los fondos de recuperación", lo que pedía la UE a los países más endeudados ya antes de la pandemia.

Otra crítica de Casado se centra, precisamente, en el rechazo del Gobierno de coalición a las recetas para salir de la crisis de 2008: el llamado "austericidio". Ahora, Bruselas pide "mantener la inversión y contener el gasto recurrente". Es decir: mantener la inversión y utilizar, también, el dinero proveniente de los fondos de recuperación.

La Comisión sí da la razón en un punto a Casado: cuando afirma que las previsiones macroeconómicas del Gobierno "son falsas". Si bien el Ejecutivo estima un crecimiento del 7% para 2022, la Comisión lo rebaja al 5,3%.

En este sentido, la Comisión critica el proyecto italiano por bajar demasiado los impuestos y, por tanto, los ingresos del país transalpino. Pero Casado, precisamente, pedía a Pedro Sánchez que siguiera el ejemplo del premier italiano, Mario Draghi, ahora desautorizado.