"El viejo profesor"

40 años sin Tierno Galván: el alcalde que fue profesor, mediador, escritor de bandos y el amigo de los jóvenes

Los detalles Catedrático antifranquista, mediador en crisis, escritor de bandos irónicos y alcalde cercano, Tierno Galván limitó coches, creó parques, apoyó la Movida y la juventud; todos sus personajes dejaron una huella imborrable en Madrid y aún viven en su memoria.

40 años sin Tierno Galván: el alcalde que fue profesor, mediador, escritor de bandos y el amigo de los jóvenes

Este mes se cumplen 40 años del que probablemente fue el entierro más multitudinario que ha vivido Madrid. Enrique Tierno Galván, el primer alcalde de la ciudad en democracia, conocido como "el viejo profesor", se despidió de la capital rodeado de centenares de miles de madrileños. El presidente del Gobierno asistió, varias empresas dieron horas libres para que los empleados pudieran ir y se recibieron más de 1.000 coronas de flores.

Pero Tierno Galván no era solo alcalde. Era un hombre de muchos personajes, y todavía hoy seguimos descubriendo facetas de su vida que sorprenden.

El mediador

En 1976, cuando los GRAPO, terroristas con varios pisos francos en Madrid, secuestraron a siete vecinos de una casa, la policía recurrió a él. No era diputado ni alcalde, solo contaba con su prestigio moral y social. Tierno intervino y logró que los terroristas se entregaran, un ejemplo de su autoridad y capacidad para mediar en momentos extremos.

El catedrático antifranquista

Antes de llegar a la política, Tierno era catedrático de Derecho. El franquismo lo expulsó por sus ideas socialistas y por apoyar las protestas universitarias. No ocultaba sus convicciones: era socialista, antifranquista y defensor de la juventud, aunque los jóvenes líderes socialistas de entonces no siempre lo apoyaban. Por eso fundó su propio partido, con escasa representación parlamentaria pero gran influencia, antes de integrarse finalmente en el PSOE.

El escritor de bandos

Tierno también dejó huella con su talento para la palabra escrita. Como alcalde, redactó bandos municipales con un estilo único: retórico, irónico, directo y lleno de humor. Sus mensajes pedían que los madrileños no ensuciaran la ciudad, que usaran menos el coche, que vistieran con decoro o que fueran europeos de corazón. Incluso, cuando el PSOE le vetó para redactar la Constitución, le permitió elaborar el preámbulo, un guiño a su capacidad literaria y política.

El alcalde cercano y moderno

A los 60 años, Tierno llegó al Ayuntamiento con un pacto de gobierno, y más tarde logró la mayoría absoluta. Durante su mandato, dejó huella en toda la ciudad:

  • Limitó los coches en algunas zonas del centro.
  • Introdujo el pago por aparcamiento.
  • Construyó parques y fomentó viviendas dignas en barrios de chabolas.
  • Deshizo proyectos controvertidos, como el Scalextric del Paseo del Prado, que cruzaba al lado del Retiro.

Además, conectó con la juventud y la Movida madrileña, apoyando premios de rock, fiestas populares y la creatividad sin poner trabas. Como decían quienes lo conocieron: "Tierno Galván decía que todos somos persona y nuestro personaje". Y él encarnaba todos los personajes: el profesor, el socialista, el mediador, el escritor de bandos y, sobre todo, el alcalde que transformó Madrid.

40 años después, la ciudad sigue recordando a aquel hombre cercano, irreverente y profundo, capaz de convencer al papa en latín y conectar con la Movida madrileña, dejando una huella que aún define la identidad de Madrid.

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