Los centros de REMAR no solo reciben a toxicómanos, sino a ladrones, borrachos, heroinómanos, homosexuales, prostitutas, asesinos, esquizofrénicos, paranoicos, suicidas, melancólicos, depresivos, fornicarios, adúlteros, blasfemos, crueles, sarcásticos, sádicos, masoquistas, tatuados, mutilados, enfermos de sida...

Así describe Miguel Diez, fundador de REMAR, a los internos en su autobiografía. Con esta filosofía la organización llega a tener 183 centros de por toda España. Muchos de ellos, en casas y terrenos cedidos por administraciones públicas.

Equipo de Investigación ha hablado con un exmiembro de la organización que ha relatado cómo le sometieron a exorcismos para 'curarle' su homosexualidad. Además, también ha explicado las vejaciones que vivió durante su infancia y adolescencia porque le gustan los chicos.