Sergio, quien fuera compañero de piso de Miriam Vallejo, se convirtió en el primer sospechoso del asesinato de la joven. El joven, que fue la última persona que vio a Miriam con vida, reconoció ante la jueza que el día del asesinato de la joven había estado hablando con Patricia, su presunta amante.

María Vallejo, tía de Miriam Vallejo, ha contado a Equipo de Investigación que Miriam era conocedora de esa infidelidad de Sergio a su amiga Celia, con quien también vivía. Por eso, los investigadores creen que esta infidelidad podría ser el móvil del crimen. Así, decidieron analizar la triangulación de llamadas del teléfono de Sergio.