Miguel Bernad afirma a las cámaras de Equipo de Investigación que Manos Limpias no es "ni de ultarderechas ni de izquierdas ni de centro". Lo entiende como "un sindicato que se crea primero para funcionarios y luego se abre como asociación para cualquier ciudadano".

Presume de liderar un sindicato independiente que lucha contra la corrupción. Bernad juega a ser fiscal general del Estado. "Tenemos una media de 100 denuncias y querellas al año", explica. También, dice no temer y tener "absoluta tranquilidad" ante la posibilidad de que alguien que haya trabajado para Manos Limpias denuncie prácticas poco éticas.