Llueve con fuerza en el centro de Madrid, quizá por eso nadie se fija en este hombre. Sale a la carrera del Museo del Prado con un cuadro en la mano y lo mete en un taxi. No es un ladrón. Es un elegido, sólo hay 16 como él: los copistas del Prado. Son los únicos autorizados a reproducir con exactitud las obras de los grandes maestros.

A pocos kilómetros, otro copista intenta conseguir la perfección. Pero él tiene que esconderse en un garaje, donde trabaja solo. Nadie puede saber que es el mejor copista de España. Le pagan cinco euros por cada obra maestra. Por eso necesita hacer muchas: 2.500 billetes al día.

Nadie lo sabe, pero sus obras están por todas partes. Circulan por toda España y hasta cruzan la frontera. Sus billetes falsos casi perfectos circulan por Madrid, Galicia, Andalucía, País Vasco, Holanda, Bélgica, Portugal, Rumania, Grecia… Son imparables.

Se activan las alarmas en todo el mundo, sobre en la Brigada de Investigación del Banco de España. Aquí llegan más de 100.000 cada año, casi 300 billetes falsos al día. Llevan 17 años detectándolos, analizándolos al milímetro hasta dar con los falsificadores. Les ha detenido a todos, pero nunca han visto un billete como este, sobre todo tan bien terminado.

Son casi perfectos, difíciles de distinguir de un billete legal. Incluso a los mayores expertos les asombra lo que ven. Se sorprenden de su trabajo, la obra maestra del mejor falsificador de billetes de España. ¿A quién pertenecen estos billetes? ¿Quién es el maestro de estas copias tan perfectas?