Cuando Antonio Manuel Guerrero Escudero se muda al pueblo cordobés de Pozoblanco entabla nuevas relaciones. El guardia civil convoca a 'La Manada' a la primera feria del verano, cerca de Pozoblanco.

A su llamada acuden tres de los amigos que dos meses más tarde viajarán a Pamplona.

Los cuatro sevillanos regresan a Pozoblanco tras una larga noche de juerga. Les acompaña una joven de 21 años con la que ha ligado el militar y con un teléfono móvil lo graba Prenda.

Va el guardia civil al volante, Prenda en el asiento del copiloto y el militar y Jesús Escudero, el peluquero, en el asiento de atrás con la chica que va en el centro.

"El militar la besa y anima al resto que hagan lo que él está haciendo, aprovecharse de esa situación en la que ella está semiinconsciente para participar de este presunto abuso", contaba Luis Requeijo, periodista de El Español.

"Escu, el peluquero, participa haciendo miramientos a la cámara en tono burlesco. Además, en un momento de terminado el guardia civil, que va al volante, aprovecha para extender la mano y participar en los tocamientos. Ella no ofrece ningún tipo de movimiento, es lo que lleva a los investigadores a concluir a que estaba en un estado semiinconsciente, sin capacidad de defenderse", añadía el periodista.

Según Requeijo, "ella recupera la consciencia en Pozoblanco, se encuentra en el asiento de atrás completamente desnuda. El resto se va y se queda ella con el militar. Él le pide tener relaciones sexuales, ella se niega y, según el testimonio de la joven, él reacciona de forma violenta. La insulta, la agrede físicamente y la echa del coche".

22 minutos después, cuentan lo que han hecho a través de WhatsApp: "Vino de follarse a la Bella Durmiente. Madre mía, ¿qué le echasteis a la chavala?, ¿burundanga? Es otro caso Marta del Castillo. El depredador sexual de Las Casitas".