Tres años antes de la muerte del fotógrafo José Luis Abad, Nacho Vidal colgó un vídeo en Internet en el que asegura que ha dejado todas sus adicciones gracias al consumo de este sapo. "Yo no he vuelto a tomar coca, alcohol, ninguna pastilla para dormir que tomaba todos los días", explica en el vídeo, que acabará formando parte de una investigación policial.

La Guardia Civil explica que, al llegar a la finca de Nacho Vidal, los agentes realizaron una "inspección ocular" que les permitió obtener "en tiempo real una imagen de lo que allí había sucedido". Esto es, según indican, que al parecer "se había producido allí una reunión entre amigos en la que se habían consumido ciertas sustancias".

"Lo que se recogió y se mandó para su análisis fue una sustancia dentro de una bolsa de plástico pequeña de color beige y los instrumentos que podían utilizarse para el consumo de ciertas sustancias", continúa detallando el agente de la Guardia Civil. Pero ¿qué es esa sustancia?

"El resultado es DMT, bufotenina y harmina", analiza un grupo de expertos. Lo explica a Equipo de Investigación Benjamín Clement, jefe de la Unidad de Toxicología del Hospital General de Valencia. Según ha expuesto, se trata de "una sustancia muy peligrosa que es utilizada en rituales chamánicos, místicos, de introspección personal, con un peligro intrínseco muy alto y donde sí que se ha visto mortalidad asociada a un simple consumo".

"Estas sustancias forman parte de lo que conocemos como el veneno de un sapo. Del género 'bufos alvarius' o 'bufos marinus', que son unas especies que se encuentran en Sonora, en México". ¿Es esta sustancia una droga? "En España estaría como en un limbo legal", señala. Un limbo que parece estar estudiándose en la actualidad por esta tragedia.