Un documental checo muestra cómo es la alucinación con el veneno del sapo: luces de colores y figuras geométricas. Pero ¿cómo actúa en el cerebro? Un grupo de científicos de la Universidad Complutense de Madrid investiga esta sustancia porque, según apuntan a Equipo de Investigación, "podría estar implicada en la estimulación de la formación de nuevas neuronas".

"De esta manera podríamos tratar enfermedades neurodegenerativas como alzheimer o Parkinson, en el que las neuronas se están muriendo", cuenta José Ángel Morales, doctor en Neurobiología de la UCM. Afirman que también es beneficiosa "en el caso de trastornos psiquiátricos en ansiedad, en estrés postraumático, en el caso de la adicción a determinadas drogas y, sobre todo, en el caso del abuso del alcohol", entre otros.

Pero ¿qué cantidad utilizan estos científicos en su investigación y cuánto es lo que se consume en una ceremonia del sapo? "La cantidad que nosotros utilizamos es pequeñísima", asevera la investigadora, que compara su muestra con la que se emplean en dichas ceremonias espirituales para exponer la gran diferencia en la dosis que se da.

Si bien con una dosis de 1 a 3 microgramos ya se empiezan a tener alucinaciones, Morales apunta que ellos emplean un 0,005 microgramos y en los rituales de sapo se utilizan entre cinco y 20 microgramos, lo que puede provocar "un aumento de la frecuencia cardiaca, taquicardia, paro cardiorrespiratorio, e incluso puedes entrar incluso en coma y morir".