Equipo de Investigación viaja a un municipio a las afueras de Barcelona. Han accedido a mostrarnos un piso colmena, aunque no podemos indicar su localización.

Se ubica en un antiguo local de iluminación de unos 190 metros cuadrados. Hay capacidad para 24 personas. Marc Olivé, director de la iniciativa, reconoce que todo es ilegal. "Estamos esperando a que nos apliquen un epígrafe y una licencia de apertura para nuestra actividad. Por ahora, no pagamos impuestos", explica ante las cámaras.

Las instalaciones son limitadas y no han sido revisadas por un arquitecto. "Cuando tengamos la licencia habrá aire acondicionado, calefacción central... Mientras tanto que cada uno pase como pueda", apunta Olivé, que reconoce que el local está alquilado como coworking y que por tanto paga un seguro de oficina.