Equipo de Investigación repasa cómo fue la llegada a España de Ana Julia Quezada, cuyo primer destino fue un club de alterne en la carretera de Burgos. Allí, conoció a un camionero con el que se fue a vivir, se casó y tuvo una hija.

Juntos se mudaron al barrio obrero de Gamonal y al cabo de tres años de estancia en España, Ana Julia y su marido traen a la primera hija que tuvo en República Dominicana, Ridelca. Pero un trágico suceso rompe la vida familiar, cuando sólo lleva cuatro meses en el país, la hija de Ana Julia muere.

El cuerpo sin vida de la niña fue encontrado en un patio y durante la inspección de los agentes encontraron en la habitación de juegos una pequeña mesa a los pies de la ventana. A Ana Julia no pueden tomarle declaración por sufrir una fuerte excitación nerviosa.

La criminóloga Icíar Iriondo tiene dudas sobre lo ocurrido y cuenta que "partiendo de la premisa de que las ventanas estarían cerradas por el frío que podría hacer en marzo en Burgos, es complicado que una niña se levante de madrugada, se dirija al cuarto de juegos, abra una ventana, abra otra ventana, suba una persiana, y se asome". Además, recuerda que "una niña de cuatro años ya tiene percepción del riesgo".

También destaca que hay que tener en cuenta que era "una ventana doble de aluminio en la que hay que apretar el gancho, que ya sería complicado para una niña, y después mover la ventana de un peso aproximado de siete kilos". Por último, se fija en el hecho de que la niña estuviese a tres metros de la ventana, lo que supone que habría saltado "una distancia tres veces superior a su estatura".

Para Icíar Iriondo, es clave que este hecho ocurriera en 1996, cuando Ana Julia no tenía antecedentes y "nada podría hacer pensar que no se tratase de un accidente".