Ana Julia Quezada fue detenida 13 días después de la desaparición de Gabriel Cruz. La Guardia Civil la detuvo tras seguirla después de que recogiera el cadáver del niño de la finca y lo metiera en el maletero de su coche.

Los investigadores han puesto un micrófono en el coche. Minutos después de salir de la finca recibe una llamada de un periodista, amigo de la familia. "Soy Ana, escucha, es que estoy conduciendo. No puedo hablar mucho. Ahora le digo a Ángel que te llame, ¿vale? No puedo hablar, que tengo aquí a la Guardia Civil y al final me van a parar", le dice.

Durante más de una hora, Ana Julia conduce sin rumbo buscando un lugar donde dejar el cuerpo, y habla sola: "¿Dónde lo puedo llevar yo? ¿a un invernadero?". "¿No quieren un pez? Les voy a hacer un pez, por mis cojones", se le oye decir antes de ser detenida cuando se disponía a entrar en su casa, la detienen.