Buscamos a la familia Aranda y comprobamos que uno de los tíos del exfutbolista Carlos Aranda trabaja de portero en una conocida discoteca malagueña. Nos desplazamos hasta allí y le localizamos. Sin embargo, en un primer momento niega ser Kiko Aranda.

Sin embargo, finalmente accede a hablar con Equipo de Investigación y reconoce que estuvo en prisión "por tráfico de drogas". "Y no me arrepiento de lo que pasó. Pasó y punto. Lo pagué y estuve en prisión", declara.

Al ser preguntado por su sobrino Carlos Aranda, Kiko responde que "él está salpicado, investigado", aunque niega que el exjugador se dedicase a amañar partidos: "Si él ha amañado partidos, yo no estaría trabajando aquí. Yo hubiera ganado un pastizal".