José Luis Abad, el fotógrafo que falleció tras un ritual chamánico de sapo bufo con el actor Nacho Vidal, probó esta sustancia hace unos años en Ibiza. Por ello, quiso repetir la experiencia. 19 días antes de la tragedia, José Luis habla con Verónica, la prima de Vidal. Se conocían desde hace años porque ella es diseñadora.

La Guardia Civil cree que es la intermediaria de la ceremonia con su primo, sobre quien se descubre que lleva años realizando rituales con veneno de sapo y que sus tarifas podrían alcanzar los 600 euros. La prima de Nacho Vidal escribe de nuevo al fotógrafo: le avisa de que tiene que comer "muy sano" y evitar "alcohol, pastillas con diazepam y esas cosas".

Le marca las pautas que debía seguir para evitar complicaciones. El día anterior a la ceremonia, Abad reconoce a Veronica que se ha portado "mal" porque consumió alcohol y cocaína, pero el ritual no se cancela, y llega el día en que José Luis vuelve a probar el sapo.

Las cámaras de seguridad captan cómo llega el fotógrafo a la finca de Nacho Vidal. Las imágenes que se ven a partir de ahora son inéditas, logradas por Equipo de Investigación: José Luis entra en la casa y sigue a su amiga Verónica. Le presenta a su primo, Nacho Vidal y a Miguel Ángel Calatayud, que le va a ayudar con la ceremonia.

Mantienen una conversación en la cocina. Es la primera vez que se ven. Nacho Vidal se levanta y empiezan a recoger cosas. Miguel Ángel Calatayud coge los cuencos y recogen todo lo necesario para el ritual. El fotógrafo se ofrece a ayudarles, y es él mismo quien lleva el pandero y el gong. Al volver, coge su teléfono móvil y le hace un gesto a su amiga Verónica para que grabe la ceremonia.

Nacho Vidal recoge algo de un cajón de la cocina. Lo manipula cuidadosamente. Los investigadores sospechan que podría tratarse del veneno de sapo. Salen todos al jardín de la finca, puesto que el ritual se va a hacer al aire libre. La prima de Nacho empieza a grabar a las 10:38 horas. Este vídeo se convierte en la prueba principal del caso.

Es el abogado de la familia de la víctima, José Luis Villarrubí, quien pone esta grabación, de 23 minutos de duración, a disposición de la Guardia Civil. Cuenta a Equipo de Investigación lo que sucede después: "El vídeo, la primera vez que lo ves es absolutamente impactante, es demoledor, es aterrador. Es, creo, inhumano".

Se ve como está en el suelo agarrotado, emitiendo gemidos. Se sigue retorciendo"

Villarrubí (abogado de la familia de Abad)

"Nacho Vidal se coloca delante de él a escasos centímetros y le asigna con una pipa de cristal lo que es la sustancia que va a tomar, en este caso José Luis Abad. Se pone cerca de él, le hace inhalar una vez, una segunda vez y una tercera, y lo anima. En ese momento, Jose Luis ya cae desplomado", relata el abogado. Solo han pasado 23 segundos desde que José Luis inhala el veneno del sapo.

Nacho Vidal nota que algo no va bien y realiza una breve maniobra de reanimación. "Se ve cómo él está en el suelo totalmente agarrotado, emitiendo gemidos. Se sigue retorciendo, se ve cómo lleva las manos agarrotadas y cómo el cuerpo se queda totalmente rígido. Hay un momento en que incluso se le da la vuelta hacia abajo, con lo cual cualquier posibilidad de poder tener aire es imposible", prosigue Villarrubí.

El estado de Jose Luis empeora. A los 21 minutos, Nacho Vidal vuelve a hacerle un masaje cardiaco, pero no sirve de nada. Su prima detiene la grabación del video y, cuatro minutos después, llama a Emergencias. Los agentes esperan que la autopsia del fotógrafo les revele más datos sobre lo sucedido.