David García Vargas es un joven que lleva tres operaciones para intentar reparar los destrozos que le han hecho en intervenciones anteriores. El afectado por malas praxis en un injerto capilar cuenta que "la primera operación fue en Barcelona en el 2016 y la segunda fue en Turquía hará un año".

Sin embargo, el resultado no fue el que esperaba: "Me dejaron una parte que no me implantaron en el pelo natural y en otra me han implantado folículos gruesos donde tenían que ser un poco más finos; además, en la parte trasera se me ha quedado una especie de cuadrado que me han dejado en la extracción".

García cuenta en este vídeo su caso detalladamente, incluyendo el dinero que se ha gastado en las operaciones: unos 10.000 euros. Y Equipo de Investigación le acompaña a una cirugía capilar de recuperación para tratar de reparar las consecuencias de las anteriores, una intervención que es más compleja que un injerto.