Ana Villalba, la mujer que llamó a Emergencias la noche del presunto accidente y dueña del bar que Cristina frecuentaba debajo de su piso, cuenta por primera vez en este vídeo lo que vivió el 5 de noviembre de 2016. "Para mí era una amiga incomparable. La última vez que la vi fue el mismo día de su accidente, que bajó a desayunar", recuerda.

Ese día, sobre las 16:00 horas, escuchó un "ruido fortísimo en donde está la bañera", tal y como relata Villalba. Sin embargo, no fue hasta ocho horas después cuando Alín, pareja de La Veneno, le dijo que "Cristina había sufrido un accidente".

"Cuando yo entré me asusté y encontré a Cristina en el sofá tumbada, con sangre y le pregunté qué le pasaba, pero solo dijo mi nombre, no tenía fuerza para responderme más", afirma, a lo que añade una sorprendente declaración: "Tenía sangre un poco seca en el pecho, no como para decir que era nueva; además, tenía un corte muy grande; la espalda, pies y manos morados y tenía la ropa descosida, rota", con lo que pone en duda que la muerte fuese accidental.