Equipo de Investigación localiza a Elena Puerto en una residencia de Burgo de Osma. Hablamos con la madre superiora, quien explica que el exsacerdote les pidió si Puerto se podía quedar en la residencia a lo que dijeron que sí. Además, la monja cuenta que el que hacía el pago de la residencia era "él con el dinero de ella de la pensión". Sin embargo, desde que Vargas está en la cárcel, "el dinero no lo está ingresando nadie". "La estamos cuidando sin pensión", afirma la monja.

La madre superiora también asegura que la primera vez que el exsacerdote fue a la residencia iba "vestido de cura" y cuando llevó a la mujer, iba de "clériman". En este sentido, la mujer recuerda que le advirtieron de que Vargas estaba expulsado del sacerdocio y de que tuviese "cuidado" porque era posible que le pidiese "dinero para celebrar la misa, algo que no podía hacer porque estaba suspendido".

A continuación, hablamos con Elena Puerto, anciana estafada por el exsacerdote, que cuenta que conoció a Vargas "en los Jesuitas, en el apostolado de la oración". "Como se murió mi esposo, yo estaba muy sola y él era muy amable, y en atención a las ayudas que me había prestado me dijo que, como no tenía hijos, que le hiciera el testamento a él. Me dijo: 'Yo soy tu tutor'", recuerda Elena.

Así, la mujer explica que le dio "60.000 euros" y que David Vargas "se quedó con todo". "Con mi dinero, mi pensión... lo puse todo lo que tenía a nombre de David Vargas. Me he arruinado, me he quedado sin nada, no tengo ni para unas gafas", lamenta la víctima del exsacerdote.

A la pregunta de si cree que Vargas le ha estafado, Elena Portada responde: "¿Estafado? Me ha robado en grado superlativo". "Yo tenía dos pisos, tenía dinero y no tengo un euro. La pila del despertador se me ha acabado y se me ha parado desde ayer y no tengo hora", expresa la anciana.

Además, Elena afirma que el exsacerdote la llevó a la residencia porque le dijo que la estaban buscando para matarla, "para quedarse con todo el patrimonio". "Entonces me operaron, me dieron el alta y le dije que no quería ir a ninguna residencia, que yo quería ir a mi piso y me dijo que no, que ya no se podía porque el piso era suyo y que lo tenía preparado para irse a vivir él. Se quedó con todo en mi piso y se fue allí a vivir", recuerda la anciana víctima de estafa.

Sin embargo, la mujer cuenta que en un primer momento no desconfió de Vargas. "¿Cómo voy a pensar esas cosas de un sacerdote?", se pregunta, añadiendo que él le contó que había sido expulsado del sacerdocio, pero que le dijo que "Jesucristo hasta la muerte".

Por último, Elena cuenta qué le diría al exsacerdote si lo tuviera enfrente: "Le diría que estoy destrozada, que estoy más muerta que viva, no pensaba eso de él. ¿Cómo se puede hacer eso?", lamenta la mujer.