Daniel Salvador es el abogado de Nacho Vidal, la defensa en el juicio que intenta dilucidar qué ocurrió en la ceremonia del sapo bufo que tuvo lugar en casa del actor porno y que acabó con el fallecimiento del fotógrafo José Luis Abad. Afirma que "la víctima informa de forma clara que había consumido alcohol y drogas, pero no a Nacho". Cree que la prima de Vidal no le trasladó esta información al actor.

¿Sabía Nacho Vidal los efectos que puede tener esta droga en contacto con una persona que ha consumido otras sustancias y alcohol, y que además era diabética? Salvador asegura que "está claro que cualquier tipo de patología que tengas o cualquier tipo de mezcla que tengas con otras sustancias puede ocasionar algún problema", y añade: "La única manera en la que puedes estar seguro de que con esta sustancia no te pase nada es no tomándola, la única manera".

Reconoce que Vidal en ningún momento pesó o midió la dosis que consumió Abad antes de entrar en parada cardiorrespiratoria. "Es un poquito a ojo, no hay básculas de precisión ni hay absolutamente nada", detalla. No obstante, apunta que es José Luis Abad la persona "que procura esa sustancia, como personas que ya la han probado y que la quieren volver a tomar".

Uno de los puntos más polémicos referidos a la investigación fue cuando los agentes, tras visionar el vídeo grabado por la prima de Nacho Vidal, ven que la inspección ocular que ellos realizaron al llegar al recinto es diferente a la que se muestra en el vídeo. Según consta en el informe, se dan "cambios importantes en la escena con el fin de ocultar lo realmente ocurrido". ¿Por qué se modificó el escenario?

Salvador señala que "porque una persona tenga una jarra en la mano, tenga una campanilla, recoja algo y se lleve un pareo, eso no es modificar un altar o una escena de un crimen de un ritual". Finalmente, el abogado concluye que "Nacho Vidal se siente muy mal por todo esto, pero responsable no, porque se cree inocente".