David Vargas dejaba entrever en sus homilías su interés por la política. "Nos hacemos santos siendo buenos padres y madres, buenos tenderos, buenos trabajadores, buenos políticos...a nuestra Cataluña le faltan buenos políticos", afirmó durante una misa.

A falta de unos meses para las elecciones municipales de Sant Vicenç de Castellet, el párroco se reunió con Josep Angalada, político ultraderechista. "Lo conocí personalmente a finales de 2010. Yo en aquellos momentos era el presidente de Plataforma per Catalunya y en uno de los municipios concretamente donde nos íbamos a presentar era en Sant Vicenç de Castellet", cuenta el político a Equipo de Investigación.

"Entonces una persona me dijo que sería conveniente que hablara con el cura de Sant Vicenç de Castellet porque de cara a las elecciones siempre es mejor cuanta más gente te apoye. Yo le llamé quedamos para vernos y me presenté en la parroquia", relata Anglada.

Así, el hombre cuenta que hablaron "de política". "Hablamos de que él compartía la política que represento yo, que es una política antiinmigración y que él era un hombre que a pesar de ser cura, le gustaba mucho la política. Nos dijo que él haría la candidatura, que encontraría a todas las personas que hiciese falta para rellenar la candidatura", expresa el político ultraderechista.

A la pregunta de si finalmente le ayudó a conseguir más votos, Anglada responde: "La realidad es que después de las elecciones nosotros obtuvimos un concejal; obtuvimos un buen resultado en el municipio pequeño, unos 350 votos y un 10% del electorado que no es poco, siendo la primera vez que nos presentábamos en aquel municipio".