Una mujer viuda de 91 años fue la primera mujer que denunció al exsacerdote David Vargas. "El señor Vargas se presentó como sacerdote, con la sotana y el alzacuellos clerical y yo soy una persona muy creyente. Solo quería ayudarme o asistirme como director espiritual", recuerda la mujer.

Sin embargo, la mujer no quiere dar su identidad ya que, según su abogado, Fermín Morales, "a las víctimas de estafa les cuesta reconocer que las han engañado y más a una persona de 91 años".

Morales explica que lo que denuncia la anciana es "que le faltan cuadros, joyas, colecciones de monedas de oro y dinero". "Ella dudaba de quién las podía haber sustraído y en cuanto le expresaba las dudas al señor Vargas, él le decía que había sido la asistenta y le hizo despedir a una asistenta", afirma el abogado de la primera denunciante.

"Él le ponía miedos, como que por haber despedido a la chica del servicio, esta le iba a denunciar y, por eso, tenía que contratar a un abogado para defenderse, lo que la obligaba a ella a ir al banco a sacar dinero y él se quedaba con el dinero", indica Fermín Morales, añadiendo que la anciana de 91 años ha dicho que el exsacerdote llegó a sustraerle "150.000 euros".

A la pregunta de cuándo empieza a sospechar la víctima de David Vargas, el abogado de la denunciante cuenta que fue "cuando la mujer volvió de pasar unos días en un balneario, entró en su piso y comprobó que le faltaban los cuadros en las paredes".

"Como él tenía las llaves y la cerradura no estaba forzada, ella ya dedujo que había sido este señor. Además de todo esto, a ella ya le había llamado la atención porque él se había ganado la voluntad de esta señora al punto de intentar cambiar el testamento y la condujo a una notaría, pero la notaria debió ver algo raro y paralizó la formulación del nuevo testamento", explica el abogado.