Ángel Ruiz fue uno de los principales sospechosos del crimen de la familia Barrio. Durante tres días, la Policía llenó contendedores con objetos de su casa para encontrar algo que les pudiera dar alguna pista. Allí hallaron nada más que centenares de objetos de sus vecinos, presuntamente robados. También encontraron la llave del despacho de Salvador Barrio, el padre de la familia asesinada y alcalde del pueblo en el que residía el sospechoso.

Poseía, además, zapatillas compatibles con las pisadas que se encontraron en el escenario del crimen; y un cuchillo de doble filo de 22 centímetros que acaba sentándolo en el banquillo diez años después del crimen y tras haber atropellado mortalmente a una vecina. Una psicóloga forense ha analizado el perfil del sospechoso para Equipo de Investigación, al que diagnostica con un trastorno de personalidad tipo paranoide: "No mostraba ningún tipo de preocupación ni empatía. Siempre piensa que los demás tienen intenciones de socavar sus intereses". En el vídeo principal de esta noticia puedes escuchar su análisis al completo.