A pesar de que han pasado ya varias décadas desde que el niño de Somosierra desapareció, el caso sigue siendo uno de los más inquietantes de España, como reflejó Equipo de Investigación en un programa de 2017 que laSexta vuelve a emitir este viernes.

El pequeño Juan Pedro Martínez, de diez años, viaja en el verano de 1986 en el camión con sus padres desde Murcia hasta Bilbao en el verano de 1986 cuando tras un fatal accidente a la altura de Somosierra, en Madrid, desaparece.

En el vehículo, que transporta una cisterna cargada de ácido, viaja la familia Martínez. Sin embargo, cuando la Guardia Civil llega al lugar de los hechos, solo encuentran los cadáveres de los padres.

A pesar de que se contempló la hipótesis de que el ácido hiciera desaparecer el cuerpo de Juan Pedro, en el tiempo transcurrido hasta que llegan los agentes, esta opción resulta imposible.

La última vez que los ven juntos por última vez fue cuando pararon a desayunar en el mesón Aragón, a las faldas de Somosierra, hoy en día abandonado.

"A eso de las 5:00 de la mañana, en el término de Cabanillas, pararon en el mesón de Aragón donde un camarero les atendió y le llamó la curiosidad el niño, lo vio cómo a los 20 minutos montaban en el camión y proseguían el viaje. Es la última vez que se ve con vida a Juan Pedro", recuerda Juan Rada, periodista.

Lo que ocurre durante la subida del puerto es un misterio.

En el sumario, el tacómetro del camión refleja 12 extrañas paradas de segundos. Unos misteriosos frenazos realizados en los últimos 18 kilómetros.

El camión de la familia Martínez encadena paradas, muy breves, incomprensibles en medio de la oscuridad. "El motivo sería una avería, pero en una avería no volvería a arrancar, a retomar la circulación. Se puede deber a que alguien le esté entorpeciendo el camino. Si tienes ganas de ir al baño, paras una vez y continúas la marcha", indica un camionero.

El camión de los Martínez corona el puerto a las 6:30 horas e inexplicablemente, acelera. Baja con la cisterna llena de ácido a más de 100 kilómetros por hora por una carretera en pendiente llena de curvas y sin apenas arcén.

Luis Alamancos, perito judicial, descarta que el camión tuviera fallos técnicos. "Estamos ante un accidente anómalo en el que solo caben dos posibilidades: que estuviera persiguiendo, o que le estuvieran persiguiendo. Lo más probable es que estuviera persiguiendo a alguien y que fuera totalmente obcecado", subraya.

*El contenido al que hace referencia la información forma parte de un programa de Equipo de Investigación de 2017 que laSexta vuelve a emitir este viernes.