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Equipo de Investigación localiza a una trabajadora de Bangladesh que cosía para Primark: "Mi salario eran 35 euros"

La realidad que se esconde detrás de muchas de las prendas de "moda barata" sigue siendo tan contundente como incómoda. Aunque Primark asegura que sus proveedores están repartidos por países como España, Italia, Rumanía o Turquía, la mayor parte de su producción continúa concentrándose en Asia.

Mushamud, trabajadora de Bangladesh que cosía para Primark: "Mi salario eran 35 euros"

La realidad que se esconde detrás de muchas de las prendas de "moda barata" sigue siendo tan contundente como incómoda. Aunque Primark asegura que sus proveedores están repartidos por países como España, Italia, Rumanía o Turquía, la mayor parte de su producción continúa concentrándose en Asia. Basta con mirar las etiquetas: India, China y, sobre todo, Bangladesh aparecen de forma recurrente, tal y como ya expuso Equipo de Investigación en un reportaje emitido en 2016.

En Bangladesh —uno de los países más pobres del mundo— miles de trabajadores sobreviven con salarios que apenas alcanzan los 30 euros al mes. El sector textil, el más importante de su economía, ha elevado progresivamente el salario mínimo, que hoy supera los 60 euros, pero sigue siendo insuficiente para garantizar unas condiciones dignas.

Los reporteros consiguieron localizar a Mushamud Rasheda, una mujer que pasó años cosiendo prendas destinadas a la cadena irlandesa. Vive en una casa muy modesta, compartida con otras veinte personas y con su marido. Ante las cámaras, muestra sin dramatismos todo lo que posee: una cama y un pequeño armario.

"Mi salario mensual era de 35 euros y, con complementos, llegaba a unos 57. No estaba satisfecha porque sabía que no era un buen sueldo, pero tenía que trabajar como fuera para sacar a mi familia adelante", relata. Explica también que eligió la industria textil porque, en su zona, es prácticamente la única alternativa laboral.

Sin embargo, Rasheda ya no podrá volver a coser. "No soy capaz. No puedo recordar las cosas claramente y me siento muy débil", confiesa. Su vida cambió para siempre tras sobrevivir al peor desastre industrial de la historia de Bangladesh: el derrumbe del edificio Rana Plaza, en el que murieron 1.100 trabajadores. Ella logró escapar con vida; la mayoría de sus compañeros no. Todos confeccionaban ropa para grandes marcas europeas y españolas. También para Primark.

*El contenido al que hace referencia la información forma parte de un programa de Equipo de Investigación de 2016 que desde laSexta.com hemos recuperado.

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