Tras los resultados de la autopsia, los agentes tratan de descubrir el móvil del presunto crimen de la tía Isabel. En sus cuentas bancarias detectan hasta 22.000 euros de gastos sospechosos: 800 euros en un tratamiento de cejas y ropa, 1.200 euros para un armario y hasta cuatro trasferencias a Arancha Palomino algunas horas después de su muerte por valor de 7.600 euros.

Un día después de morir, de la cuenta de la anciana vuelven a salir 1.800 euros hacia la cuenta de su sobrina. Arancha Palomino asegura ante la jueza que ese dinero se destinó a gastos de Isabel: "Había encargado una serie de cosas para ella que las tenía que pagar, como el armario", expresó. Puedes escuchar su justificación al completo en el vídeo principal de esta noticia.