Francisco Ros Casares, más conocido como el 'rey del acero', abrió su pabellón de caza a una televisión autonómica. En ese momento, ya había cazado guepardos, cocodrilos y osos polares, y tenía una colección de 700 animales naturalizados.

El empresario valenciano se enorgullecía entonces de ser un cazador con experiencia: "El cazador que se precie de ser un buen cazador mata a los animales adultos, cuando les queda un año o menos de vida, porque es cuando el trofeo es importante", manifestó, a lo que añadió: "A los que somos cazadores de verdad no nos interesa matar un animal que se pueda reproducir".