El cuerpo sin vida de Déborah Fernández, una viguesa de 21 años, fue encontrado en una cuneta en las inmediaciones de Portecelo diez días después de su desaparición. Equipo de Investigación analizó las claves del caso en un programa de 2019 que laSexta ha vuelto a emitir ahora.

Después de más de 20 años de los hechos, el caso ha prescrito. La jueza ha desestimado las últimas pruebas mientras la familia sigue apuntando al exnovio de la joven, único investigado.

Descubrir el lugar donde estuvo oculto el cuerpo de Déborah Fernández sería clave. "Según la autopsia, en la parte externa de la pierna izquierda, en la zona de la rodilla, hay unas marcas pálidas con forma de gancho que podrían ser de unas perchas", indica José Luis Miguel, forense.

Además, el cuerpo también presenta marcas pálidas en la zona de la axila y en la cara interna de las piernas. "La conclusión que podemos sacar es que después del fallecimiento, la víctima, probablemente estuvo con ropa puesta que comprimía esas zonas [...] cabría la posibilidad de que hubiera estado en un armario, un arcón, o un maletero", indica el forense.

Según la empleada de hogar de la familia, Déborah come en casa patatas rellenas de albóndigas, arroz blanco y zumo de naranja. Sin embargo, la autopsia revela que tuvo que comer posteriormente verdura.

Sobre el preservativo usado que apareció junto al cuerpo, en él no hay ADN de Débora, ni tampoco de su expareja, ni de otras personas a las que se tomaron muestras.

Por el caso han pasado seis grupos de investigación y se ha llegado a reactivar 15 veces. La familia hizo todo lo posible para evitar que prescribiera, pero, finalmente, no pudo ser.

Por otro lado, Equipo de Investigación muestra cómo Déborah Fernández había quedado con su exnovio la tarde en la que desapareció. Su hermana relata cómo ocurrió todo en el vídeo que se incluye a continuación.

*El contenido al que hace referencia la información forma parte de un programa de Equipo de Investigación de 2019 que laSexta ha vuelto a emitir este viernes.